Triste


18/Mayo/2009

Una luz de autogestion, independencia e irrestricta rebeldia se apaga.


Hoy en la mañana me entere de la muerte de mi colega el Koyote Lagañas.


Recuerdo el momento en que nos conocimos, fue en algún recoveco de esos que abundan en el maravilloso centro histórico de la ciudad de México. Esa noche bebimos, reimos, planeamos... La energía que destilaba en cuanto se referia a su trabajo en la radio (Codigo DF http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/) era contagiante. Emocionaba escucharlo hablar sobre música, independencia, rebeldia y la vida misma.

Él te invitaba a desarrollarte de manera autogestiva - más aún si sabia que eras periodista, como es mi caso - y te platicaba todos sus planes a futuro, sus logros, metas y sueños. Tenia una energía maravillosa que te hacia decir: ¡vamos adelante que esto tiene que explotar!

No se los detalles de su muerte pero estoy seguro de que alla donde quiera que se encuentre nos estara esperando a más de uno (amigos, familiares, colaboradores, colegas) con una cerveza bien fria pa brindar como es debido: riendonos, charlando y recordando...

Su luz se debe extender.

Alla nos vemos carnal.
¡¡¡Fuego!!! Si el infierno es así, me gustaría estar ahí
Listo para partir

En la pesca - soledad -
Por : Don Fer



Los patos
La silla - o elocuencia a la soledad compartida -
El arbol - o elocuencia a la navidad -



Por Don Fer

2 de octubre 2008
NO SE OLVIDA
Fotos de: Don Fer
En cámino
Iluminando la calle



Las Pintas: Destruye al estado


ANARQUIA

Angel

Observando desde las alturas

Encabezando, la esperanza nunca muere

Enfrentamiento

Conatos de violencia

La "seguridad" protegiendo un hotel trasnacional

Saludo a los policias

Contra la represión

Toda valla es buena para expresarse

El contingente de la banda Punk, siempre presente

Y si: No olvidaremos



Dedicado a la banda del UTA junto a la cual he pasado momentos bellos llenos de luz, música y baile...


“La eternidad se encuentra en las páginas de un periódico amarillista”



Soy un pobre diablo que trabaja en la noche y mal duerme por el día. Nunca pensé que una muerte afectara a tal grado mi vida. El insomnio en días de depresión era insoportable, al grado que estuve a punto de arrancarme los ojos para aventárselos por la ventana de mi cuarto a aquel perrito roñoso que diariamente me veía tristemente cuando salía de mi casa.


Acepte el trabajo por la necesidad de formalidad y aunque a mis dos años de vida nocturna me vea más cerca y al borde del final me sigue gustando manejar mi carro por los caminos de la oscuridad mirando a mi lado choques irremediables en donde la sangre corre por las avenidas libremente; prostitutas en cada esquina ofreciendo servicios mágicos y reconfortantes a aquellos locos viajeros que cual vampiros se acercan a tratar de chuparles algo de su alma; asaltos llenos de tristeza a plena luz de luna en donde se arriesgan vidas por unos pesos.


En eso se ha convertido mi vida: visiones nocturnas y vampíricas acompañadas de momentos de soledad sobre el pavimento casi siempre mojado que refleja las luces color neón de la ciudad sobre su superficie negra llena de historias que quisiera absorber. Y aunque es triste, pues ya no veo más luz, me excita vivir con el peligro inminente a mi lado. Finalmente todos estamos cerca de la línea divisoria que a algunos separa de la muerte y a otros de la eternidad.


He visto morir gente en accidentes automovilísticos. En una ocasión dos jóvenes ofrendaron sus vidas cuando yo me le escape a la eternidad. Su destino fue morir y sus gritos locos llenos de desesperación, su último aliento y el olor a sangre que manaba de los desechos y torcidos hierros nunca se borraran de mi mente: un recuerdo más para el baúl que guarda mi ansiedad, mi locura, mi angustia y mi depresión extensa, extensa…


Y es que desde que ella murió ya no quiero salir al sol, a los días que son tan comunes para la mayoría. No tengo ganas de ir al supermercado temprano, al parque a comer un helado por las tardes, a comprar una hamburguesa entrada la noche. Prefiero dormir en el día soñando con aquello que puede ser pero que nunca se concreta pues bellamente se queda ahí, en los recovecos del inconsciente…


Si, ahora soy más inconsciente.


Y cuando despierto y me levanto de mi cama, empapado en sudor y aún teniendo visiones lúdicas, lo único que atino hacer es a preparar mi destino inmediato. Ya no planeo a largo plazo pues tengo la idea, ya irrefutable, de que pronto llegara el final. Ahora solo queda sobrevivir y ansiosamente esperar llegar al lado de aquella pareja para abrazarlos y decirles: ¡por fin llegué! vamos que todo va bien.


Jamás volveré estar al lado de ella, ni en la muerte, pues se que yo iré al lugar de los trágicos y ella ¡Ja! al de los comunes. Por ahora me conformo con estar, ya sin espíritu, al lado de las que van llegando, cual vampiras, a tratar de quedarse con algo mío. Siempre, irremediablemente, terminan alejándose cuando se dan cuenta que estoy vacio. Huyen y nunca vuelven a ser las mismas.


Seguiré recorriendo avenidas iluminadas por la luz amarillenta de sucios faroles y quizá ahora si quede unido para siempre al pavimento y deje correr mi sangre, mis lágrimas y mi alma libremente hasta la alcantarilla más cercana, para que mi eternidad quede plasmada en la primera plana de algún diario amarillista.


Don Fer.
Septiembre del 2008



En unos días se publicara en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México los cambios a la Ley de Transporte y Vialidad que radicalizan las sanciones para quien conduzca en estado de ebriedad.

Ahora quien no pase la prueba del alcoholímetro por primera vez perdera su licencia un año y se vera obligado a asistir a una terapia de "tratamiento y recuperación".

Quién reincida se hara acreedor a una suspensión de licencia por tres años e igualmente debera asistir a tratamiento. Si la persona alcoholíca caé por tercera ocasión su licencia quedara suspendida de manera definitiva.

Además se sancionara con 180 días de salario minimo y corralon de su unidad a quien teniendo suspendida su licencia tramite otra en alguna otra parte de la república mexicana.

Cuidado amantes de la noche alcohólica. Ahora tendran que caminar, esperar sentados en banquetas frías a que abran el metro o simplemente dejarse caer en hoteles llenos de imoralidad por los rumbos en los que se encuentren.

SALUD Y VIVA LA LIBERTAD...
Ian Curtis

Me siento solo en el gran teatro. Las luces iluminan con sus destellos multicolores a todos los demás. Estoy arrinconado y aunque soy parte del espectáculo ya no participo en él. Lo decidí después de haber enfrentado las risas, reproches, burlas y abucheos. No soporto el escenario ni a mis compañeros complacientes con sus risas forzadas.

Lo mejor será actuar para mí, complacerme mostrando mis instintos más salvajes y contradictorios. Me han cansado los aplausos forzados, las elocuencias positivas e hipócritas. El melodrama del mundo va bien para la mayoría, para aquellos que necesitan las luces sobre sus rostros y los aplausos de los demás para sentirse vivos; ellos se encuentran en el círculo obligado de la vida y eso les va como un traje hecho a la medida. Yo deje de girar en él hace mucho tiempo ya. Lo intente y fracase, no estoy hecho para este mundo y sus complejas abstracciones morales y objetivas.

En alguna ocasión una luz se enciende en mi corazón y parece guiarme, cual apuntador, hacia los demás artistas. Y me dejo ir aunque sea fugazmente. Ellos no se dan cuenta pero por un momento mi fútil espíritu se une a sus corrientes cuerpos. Y por un momento me siento bien, todos los sentimientos que guardo en mi alma aparecen exacerbados e iluminados y los manejo de la mejor manera. He amado, odiado, sufrido, creado y guiado a la vez, más esto parece no importar a los demás que solo siguen viéndome como uno más. Nunca nadie se dará cuenta de la diferencia entre un actor del mundo y uno del espíritu, de la soledad y la otredad.

La carpa se cierra y se abre constantemente pero siempre se da el mismo espectáculo: ellos queriendo quedar bien con los otros, violando constantemente lo que humana, tierna e inocentemente llaman sus ideales. Y el público aplaude por no saber hacer otra cosa. El gran dilema de la humanidad es que los actores no saben su papel principal en la vida. Siempre siguen y adoptan el que va mejor con el momento, con el que pueden hacer reír o entristecer al otro. Siempre quedando bien, siempre.

Se ha perdido el dramatismo que implica el arte, se ha difuminado el sentido innato de desenvolverse con libertad. Ahora la vida se ha vuelto demasiado vulgar, muy estereotipada y material. Se ha dejado de lado el espíritu, la magia que conlleva seguir los instintos más salvajes y momentáneos.

Pero adelante. Seguid humanidad, el maquillaje les va bien, los atuendos brillosos y de última moda les asientan a la perfección. Dejadnos solos a aquellos pocos espíritus que vagamos por la noche riéndonos lastimosamente de ustedes.

Si tan solo pudiera quedarme con una mirada sincera de amor, odio, rencor, tristeza o de cualquier sentimiento veraz podría irme en paz, pero todo es actuado… Seguid humanidad, que la inmortalidad es para unos cuantos.

Yo me quedo en mi teatro mágico solitario, siendo mi único espectador, riendo y sufriendo para mis adentros. Si alguno queréis entrar a esta carpa recuerde solo una cosa: jamás saldrán y si lo llegasen a hacer saldrían locos… Yo ya lo estoy.

Don Fer.
Agosto 2008

En la carpa…