Vagabundo

Se encontraba en un encantador rincón. Admiraba el mundo, fumaba un cigarrillo cuyo humo hacia cabriolas en el aire encantado ya de otro humo, más espeso mas girs. Miraba hacia todos lados, como esperando algo lo cual a ciencia cierta no sabia que era; su posición era incomoda, pero él ya estaba acostumbrado a esta y a muchas más.

El suelo le parecía lo más sublime que había en este mundo, dilataba y sabia que era suyo. Ya lo había probado de mil maneras, sentado en él, arrodillado, acostado. Incluso en alguna ocasión lo palpo, beso, y sintió de una manera cuasi espiritual. Sabía que de ahí provenía todo: él mismo, sus sueños, creaciones y felicidades. Constantemente lo comparaba con una mujer a la cual podía hacer suya cuantas veces quisiera, la que podía darle venturas, desventuras y uno que otro momento de placer. ¡Ah! Admirable terreno, que él usaba y cuidaba tanto como a su vida.

Veía a los pocos árboles que lo rodeaban como rivales, pues sabía que le robaban un poco de su sagrado espacio, pero igual los respetaba pues, pensaba, eran sus únicos acompañantes con algo de vida. Ahí estarían siempre fieles. Incluso él moriría y los troncos con ramificaciones verdes que parecían extenderse hasta el más allá, seguirían rígidos soportando y esperando a que otro compañero como él llegara a su espacio.

Era conciente de que el universo era mucho más grande que un par de árboles y una banqueta, pero ya no se atrevía a inmiscuirse en él. Lo había hecho años atrás encontrando desesperanza, amores mal pagados, aires malignos y alcoholes destrozadores de espíritu, conciencia y vida. Él ya se había confrontado al mundo, lo había hecho suyo, lo había estropeado. Pensaba que tenia que pagar con la reducción de este, que Dios lo había condenado a este mini espacio, a este sobrevivir con lo mínimo de aire y visibilidad. ¡Oh si! Ya lo había visto todo, ahora solo esperaba ver más allá.

En ocasiones un perro se abalanzaba hacia él juguetonamente, pero no le gustaba pues le robaba espacio, comida y tiempo. A los humanos ya no les tomaba importancia y solo los usaba materialmente pidiéndoles algo: una moneda, un pan, una limosna. Estaba seguro que la espiritualidad se había perdido por completo en este complejo de edificios grises, que lo rodeaban. Y es que no había ninguna iglesia cerca, como las de su pueblo del cual se acordaba con imágenes remotas. Hasta tres o cuatro podías ahí encontrar. Aquí las pocas que habían estaban perdidas y la grandota esa que estaba junto a la base de concreto más grande y gris del mundo estaba muy lejos y no lo dejaban entrar por su aspecto.

Idílico concentraba su espíritu, mente y cuerpo a rezar a una cruz de metal que le habían regalado años atrás y cuyo resguardo era tan sagrado como el de un tesoro. Su creencia hacia Dios se había desmoronado, pues no comprendía como algunos seres humanos se empeñaban en derribar árboles, montañas, secar lagos y exterminar animales con el solo propósito de construir edificios, casas, dinero. Si alguien algún día se atreviera a meterse con sus árboles los defendería con su vida misma. Por qué no respetar lo que el mismo Dios les dio, por que la destrucción, no lo entendía pero tampoco lo analizaba mucho pues sabia que no le era posible hacer nada, era uno más de sus dolores de cabeza, solo eso.

De vez en cuando abandonaba su lugar, salía a caminar, maltrecho pero seguro. Ya no le podía pasar nada, a lo más podía olvidar el lugar de donde había partido pero seguramente encontraría otro, como tantas veces ya le había ocurrido. En estos lares banquetas era lo que sobraba, árboles no, eso le preocupaba. Era ecologista sin saberlo, sin tomarlo en cuenta. En sus viajes observaba a la gente alejarse de él, dar media vuelta y emprender la huida, le daba gracia y confirmaba su idea de perdida de espiritualidad, humanismo, de vida misma.

Se sentía reconfortado cuando llegaba a algún parque. Entablaba largos monólogos con los árboles, les ofrecía su intimidad, los regaba con sus relatos, dejaba que aquellos le absorbieran todo. Siempre terminaba agotado, sin ganas de continuar y no pocas veces dormido a sus pies sintiendo aún esa rivalidad que los unía, esa confianza que los entrelazaba. A lo largo de sus sueños se despertaba su pasado, la escuela rural en la que había pasado seis años de su vida; sus padres mandándolo a trabajar a la ciudad; los edificios, que sentía, se derrumbaban sobre él; sus iguales tratándolo con desprecio; su banqueta, su existencia.

Cuando le daba por beber veía el mundo de otra manera, más mediocre, mas triste, ruin y caótico. Había visto asaltar, violar, sucumbir bajo las llantas de un camión. Lloraba de rabia horas enteras al ver el desprecio y la carnicería de la cual todos éramos cómplices. Sus sentidos se agudizaban, entendía con otros ojos lo que nadie podía percibir, la belleza era para él una esquina, una mancha, una veladora, una luz, lo más común.


Yo lo conocí cuando le platicaba algo a un árbol, su aspecto era descuidado, denotaba tristeza infinita y sus ojos negros y sin brillo estaban perdidos en un punto fijo. Al percibir que lo miraba desconfiado abrazo al árbol, parecía querer fundirse en él, ser una esencia dual: tronco carnal.

Sin aspavientos le salude cortésmente.

- Un día de estos todo se entenderá y seremos expulsados de la tierra, iremos al infierno mismo, donde yo ya estoy - me dijo harto convincente.

De ahí que conociera su visión del mundo, de este encuentro a que me atreviera a escribir unas líneas sobre él. Cuando después de platicar me confeso que yo era como un árbol, inmaduro, pues no me habían crecido las hojas, yo le pregunte su nombre.

Me dijo que se llamaba Dios, le creí y hasta la fecha comparto su banqueta, su espacio y su vida.

Creo que las primeras hojas en mi cuerpo están empezando a germinar.



José Fernando Franco Gutiérrez.
D O N F E R...

Pics y más pics....






Les dejamos unas fotos. Imagenes tomadas el 30 de Agosto en el campo de Beisbol de Ciudad Universitaria..

El motivo: Gran concierto de apoyo a la movilización ciudadana pacifica que encabeza Andres Manuel López Obrador en contra del fraude electoral

Tocaron: La Botellita de Jerez, Antidoping, La Maldita Vecindad, Salario Minimo, Santa Sabina y Salón Victoria..

El apoyo chingon, la música mejor, el alcohol excelente...

Que las difruten:

Real de Catorce "recomendación musical"







Real de Catorce grupo ecléctico que se desenvuelve alrededor de ese genero tan bello que es el blues music. Esta banda es poesía, instrospección, salvajismo pero sobre todo espiritu. Espiritu de todos aquellos que ya no estan con nosotros y tambien de aquellos que aun estan.

El Real es el grupo que esta semana recomendamos. Absolutamente un grupo que te lleva por viajes y virajes citadinos, espirituales, materiales y ensoñadores..

Discografía amplia... Escuchalos, no te arrepentiras. (Dale click a la imagen para ir a su página)

FOTOGRAFÍA - Ska & Reggae; 30 años de Salario Minimo Bosque de Tlalpan -

Las fotografías fueron tomadas por Don Fer y Bere en el concierto conmemorativo por el 30 Aniversario del grupo Salario Minimo.

En orden de aparición tenemos a Timo Pacheco, Guitarrista de Salón Victoría; a Don Fer, Rizo (Bataco de Secta Core) y Cesar;

Ernesto de Ganja; Hector Vocalista de Salón Victoria y al Rojo (Parranda Magna) hechandose un palomazo en el acordeón con el Salario Minimo.

Recuerda que para ver las imagenes en su tamaño original solo tienes que dar click sobre ellas.

La serie completa de estas imagenes la encuentras dandole click al siguiente enlace:

FOTOS







Recomendación -LIteratura-



Más que una biografía, de las muchas que hay, de Bob Marley; Helene Lee hace una investigación sobre la situación socioeconomica que predomina en la isla donde este músico nacio. Especificamente hace una relación de datos minuciosos sobre la situación de Trench Town, lugar donde Bob Marley radico la mayor parte de su vida.

Es entre la pobreza, la corrupción y la violencia callejera, que predomina en Trench Town, donde Bob Marley descubre la música, inspirandose en la gente que le reoda.

Este libro es una investigación que servira de guía para estudios posteriores sobre la situación de la isla, pues bien para entender la música de una región hay que descifrar tambien el contexto en el que esta se desarrolla.

"Al principio queria saber qué había quedado del moviemiento rasta...al final me encontré inmersa en una historia de política y de asesinatos, en un verdadero genocidio. Con esta investigación he descubierto que uno se puede "enganchar" al misterio, al secretismo, a la sangre... Mientras escribia este libro, luché contra el horror y la fascinación. Es un libro muy oscuro. Debe leerse con música". Helene Lee

En México lo consigues en Librerias Ghandi. Recomendable para estudiosos de la musica afrocaribeña, los amantes del reggae, los seguidores de Marley y los adeptos a la buena lectura.

Recomendación CD


Tremendo homenaje a uno de los mejores grupos que Francia haya dado: Mano Negra, banda ya emblématica para muchos, cuyos conciertos en Latinoamerica aún despiertan llamas en el corazón a quienes tuvieron la oportunidad de asistir.

Este material contiene veinte rolas de buena manufactura. Los tres primeros temas te iran adentrando al lo que auditivamente el disco ofrece: Fusión de ritmos que se deslizan desde el Punk, pasando por el ska, reggae, salsa hasta llegar a la patchanga o world music.

Destacan Señor Matanza de Ska -P, el excelente tema y uno de lo mejores Sidi 'h' Bibi que interpreta Flor del Fango & Arnaud Samuel; así como Mala Vida versión salsa cuya interpretación corre a cargo de Yuri Buenaventura.

Algunos de los grupos que participan son: Fermin Muguruza con Guayaquil City; Rude Boys System con It's Of Time Man; Skunk con Indios de Barcelona; La Ruda Salska con Ronde de Nuit; Freedom For King Kong con King Kong Five etcetera.

Excelente material que demuestra la vigencia hasta nuestros días de esta banda formada por Manu Chao.. Recomendado para los nostalgicos, ochenteros, punketos, y bailadores de todos los ritmos.

En la sección Links de este Blog hay un enlace directo para que te bajes unos MP3 y vayas degustando el poder de algunas rolas.

Recomendaciones.... DVD



MANO NEGRA "Out Of Time" DVD 1 DVD 2

Excelente material que contiene la mejor recopilación viedográfica que se haya hecho de Mano Negra, banda emblematica que marcó una generación.. Son dos volumenes. El primero contiene el documental ¡Pura Vida! realizado por Joseph Daban , Thomas Darnal y Phillipe Teboul. Contiene la historia de esta agrupación, entrevistas con los integrantes originales , imagenes ineditas de sus primeros conciertos (Cuando Manu tocaba rock&billy) Aparte, encuentras escenas de sus presentaciones en todo el mundo en otro documental titulado: Rock&Roll band "Un viaje espacio temporal " En vivo: Tokio, México, Francia, Cuzco, Cuenca, Francia, Brasil. Si te late el ska, reggae, dub, punk y las fusiones no te lo puedes perder. Los años: 1988 - 1992.

El segundo DVD contiene el documental "Putas Fever" realizado por Brigitte Rémy y Pascal Mourier. En el encuentras entrevistas, viedoclips, escenas de conciertos. Tambien podras deleitarte con un concierto en vivo: Tournee Generale grabado por Francois Bergeron en 1990. Inclue los Clips de rolas como Mala Vida, El Señor Matanza, Out of time man, Soledad etcetera. Y los Bonus Lucha Libre, Luis Bahamas, Junky Beat entre otras sorpresas... Materiales muy recomendables: pura nostalgia y buena vibra.

Entrevista a Salón Victoria.

Salón Victoria Fotografía de Don Fer

Hé aquí una entrevista que hace más de dos años realice al grupo Salón Victoria... Espero la disfruten

La siguiente entrevista fue concedida por Héctor Carrillo (Vocalista), Vlady (percusiones), Cheko Pacheco (baterista), Saúl Castillo (teclado) y Timo (guitarra).


1.- ¿Sé consideran una banda de Ska, se catalogan dentro de un genero en específico?

Hector: Muchos crecimos con la tradición de fusión con, en su momento, lo que fue Kortatu, Mano Negra, Café Tacuba y Maldita Vecindad en México. Que tocábamos Ska no supimos hasta que estuvimos más adentrados tocando. Otros miembros del grupo ya lo sabían desde antes y pues como consecuencia - haciendo una revisión en términos musicales - no tocamos ska, hacemos una fusión de ritmos. Creo que es certero decir que somos una banda de fusión aún mas que de ska. En un principio éramos reiterativos al decirlo en las tocadas: esto es hard core, world beat, pachanga, cumbia pero Ska pues no. Hay gente que nos gusta lo más clásico a otros lo más nuevo pero no estamos tan metidos en ese ritmo.

Creo que hay grupos contados que tratan de hacer un ska como la tradición lo marca. En México me parece que la mayoría de las agrupaciones que dicen tocar “ska” no lo tocan; tal vez ahora sea Inspector quien mas se acerque a tocar un ska más depurado. Grupos como Secta Core, La Tremenda Korte o el Panteón Rococó mezclan ritmos. Como Salón Victoria reconocemos que Inspector ha conservado el ska como tal acentuando más la guitarra, inclusive esto se escucha en su versión de “amargo adiós” con mariachi. Hablando rigurosamente, el Blue Beat que es conservar la base del Rhythmin and Blues lo sigue haciendo el Inspector, de ahí en fuera creo que todos hemos hecho fusiones.

2.- En México se ha dado un fenómeno curioso. A muchos grupos de los que mencionan hacen “fusión”, como La Tremenda Korte, Panteón Rococó, etcétera. Se les cataloga como “ska”. ¿Para ustedes que es el Ska?

Hector: Es un momento histórico que ha dejado huella, que a veces se puede perder y a veces regresa. Hablemos de la jamaica oprimida de los 50s y 60s que agarro el rhitmyn and blues gringo y lo fusiono con la música de la región y le dio vida a la gente sin esperanza en ese momento y que paso a la historia politizándose después, teniendo acercamientos con el fascismo y el comunismo etc. Para mí el ska es el momento de la cerveza, del blues y de la bohemia en Jamaica.

Cheko: Hay que entender que el ska se complementa con las diferentes tradiciones de la gente del país en donde se ejecuta, naciendo un estilo diverso y diferente en cada uno. Yo creo que México es un país muy bizarro musicalmente hablando ya que existe tanto la cumbia, el rock, el mambo y la ranchera; esto ha influenciado necesariamente a la gente para que el ska que se toca ahorita sea eso: una fusión de ritmos. Creo que ese tipo de fusiones ha sido fundamental en lo que hacemos todos lo grupos, por que digamos, en Inglaterra se hizo con el two tone, en Jamaica con el ska tradicional y en México con la fusión. Esto debe de quedar claro por que México es un país con otras costumbres, otras tradiciones y otro momento dentro de la música, todo esto ha dado por hecho que el ska se retome bajo esta fusión que realizamos.

Hector: A lo mejor la pregunta clave si te vas al pasado sería ¿Qué fue primero, alguien que estaba haciendo música afroantillana y la llevo a alguien que hacia rhytmin and blues y comenzó la vértebra del ska o al revés? A lo mejor alguien llego a tocar a un bar blues y de tanto oír música afroantillana la mezclo, pero en este punto todo el mundo anda perdido, ni siquiera los clásicos te lo podrán decir, no sabemos en que momento alguien mezclo ritmos y nació el ska, igual, como fusión de algo.

3.- En nuestro país afortunadamente existe ya un poco más de información sobre el ska, pero también se da el fenómeno, del cual ustedes fueron testigos en su aniversario cuando alternaron con TOASTERS, de la división del publico por etiquetas, modas e ideologías que se dan en torno al ska. ¿Cuál es su opinión acerca del divisionismo y de las etiquetas en el ska: sean Rude Boys, Skhinhead, Skatos etc.?

Cheko: Creo sinceramente que al final de cuentas el ska tiene su importancia pero no conforme a un estilo. Considero que hay otros estilos en donde artistas te gustan y otros no, donde algunos lanzan mensajes que agarras o no. De repente no hay que buscarse tantas complicaciones de las cosas y saber que es lo que a uno le gusta y por que le gusta, y dejar de lado todas esas justificaciones. De repente todas esas ondas de Skhin´s donde no les gusta algo y madrean se me hace demasiado egoísta; es pretender que nadie tome nada de ningún lado para hacer otras cosas. Por ejemplo el grupo Toasters ni modo que llegaran aquí y nos les pusiéramos al brinco diciéndoles no mezcles el ska jamaiquino con el jazz de Nueva York o no vengas vestido de bermudas, seria incomprensible.

Hector: Siento que como mexicanos no podemos ni deberíamos ser tan cerrados en ese sentido; tenemos tanta variedad y hemos sufrido tantas rupturas históricas de todo tipo que eso hace que nuestra música sea súper variada. De repente, por eso, gente de Europa esta volteando a ver que se esta haciendo acá, por que hay tanta variedad y florece. Lo que se hace es una colección colorida a través de entrelazar muchos ritmos, y creo que de eso se trata, es decir venimos de una historia violada, somos un pueblo conquistado, entonces lo puro a nosotros no nos compete, nunca nos ha competido, somos el rededor del mundo.

Saúl: Me gustaría acotar algo. Hay un investigador de la UAM que dijo una cosa muy chida: Cuando estaba el imperio mexica existía el imperio de Texcoco y en medio estaba un pequeño pueblo que se llamaba Tacuba. Esta gente (los de Texcoco y Tacuba) eran los que hacían el arte, las grandes flores y adornos. Los mexicas conforme conquistaban traían lo que más les gustaba de los territorios conquistados. La gran Tenochtitlan era una fusión de culturas. Decían: me gusta esta leyenda de tal parte, me la traigo y la hago mía. Pienso que de ahí viene, del por que el mexicano mezcla ska con ranchero. Lo traemos en lo profundo, traemos ese eco. Imaginate cuando llegaron los conquistadores fue la fusión fue total. El profesor que me explico esto era súper fanático de Café Tacuba y me decía: Esos gueyes deben de saber por que se llaman Tacuba, por que Tacuba era el lugar de la mestización, a lo mejor por eso mezclan cyberpunk con ranchero y todo por que saben que era Tacuba.

Creo que somos un país y una zona en donde agarramos mucha influencia, entonces creo que el ska no llego puro ni debe serlo. La primer referencia que tenemos sería quizás la orquesta de Quirazco. Tu ponte neutral y vas a oír a la Sonora Santanera en los timbres de voz y nadie esta haciendo el blues negro o el ska puro. Escucha a La Sonora Santanera y a Quirazco y están haciendo eso: un timbre de barrio, de arrabal pero skaseado en el caso de Toño Quirazco.

Vlady: Por otro lado se me hace chingón que podamos, como pueblo, agarrar influencias de otros países que de repente hablan de cosas bastante chingonas como es la libertad o la justicia y que de repente podamos absorberlo y hacerlo nuestro y entonces interpretarlo a nuestra manera. Por que ser rude boy y skhin se me hace chingón, se me hace una forma interesante, pero de alguna manera no se que pase. Siento que hay mucha mala onda y no debería ser así por que pues todos estamos en el mismo barco y al final de cuenta la gente que ellos veneran de repente hacían covers de Agustín Lara, entonces no lo entiendo.

Cheko: El estilo en sí es una fusión, entonces pretender etiquetar pues no.


Hector: De repente la hacen de pedo por el slam, que es un ritual punk o metalero, no se. Lo único cierto es que un slam en el ska es más amable que uno con grupos como el Tri o Transmetal. Acá es saltar y dar vueltas, cuando un niño rudie se enoja por que alguien le movió el hombro skankeando que agradezca a Dios no tener un golpe en la cara como seria en un baile punk o metalero. Es como una influencia rara, nosotros diremos ¡que cagado que hagan slam! Pero si lo hacían con Santa Sabina antes de que surgiera el boom del ska pues que podemos esperar, solo respetar. De repente cuando escucho a gente que dice que el ska no es bailar slam pues solo les puedo decir que eso no lo van a parar por que el ska es un movimiento social y por que el slam es una influencia desde hace mucho tiempo.

Cheko: Todas las ideologías que se dan en torno al ska son respetables, pero las diferencias violentas y racistas de ciertos grupos son deplorables. La manera de pensar y recibir la música es bien respetable, creo que en México este tipo de grupos se hace respetar violentando y eso esta mal.

Hector: Sencillamente réntate un video de Vodoo Glow Skulls y dime quien no esta haciendo slam hasta el frente, si hay skanking también puesto que siempre lo va a haber. Hemos ido al gabacho y en la canción menos apropiada o la que menos pensamos están eslamenado. Es una discusión muy rara que tiene que ver directamente con los jóvenes. Quizás los psicólogos tengan razón al afirmar que en esta etapa de la vida se busca una identidad. Es muy fácil decirle a alguien rapate, ponte botas y tirantes y hazte Skhin y defiéndete. Es un ejercicio de poder el decir: busca tu identidad y defiéndete.

Cheko: Creo que hay un mal grande en nuestra época de querer ser algo o querer pertenecer. Hay que recalcar que esta chido que puedas tomar cosas de otros lugares y defender cosas. Creo que todos en nuestra vida lo hacemos, creemos en cosas como el bienestar para nuestra gente. Si alguien toma un tipo de actitud pues hay que organizar las posiciones y saber que suelo estamos pisando. De repente lo que retomamos de otros países quizás no sea posible que se desenvuelva aquí por que cada quien tiene sus formas de convivencia y crecimiento. Esta chido que exista gente así y hay cosas que prueban que se están organizando, pero si te organizas yo creo que uno debe aprender a defender cosas más universales como que la gente pueda estar bien en un lugar o que en un barrio la gente no se muera por violencia o hambre. Creo que gente que se quiera organizar puede pensar en cosas así y no tanto en estar viendo con quien se pelean por que esto es mío o por que yo invente el rock y los otros no saben nada. Hay tantas cosas más reales que conflictos pequeños.

Saúl: Hay que recalcar que en México existe una política malinchista hacia el propio país. Como mencionamos anteriormente creemos que la música aquí ha tenido varias influencias dado que la cuestión social que tenemos es diferente a la de otros países. Por ejemplo, tu ves que vienen a México Los Calzones de Argentina o Toasters de Nueva York y ahí van todos.¡De que se trata! Es como de repente la gente y sus actitudes de que si tocan esta cumbia se la tolero a Auténticos Decadentes y no a La Tremenda cuando la cumbia igual no pertenece a ninguno de los dos.

Hector: Soy ferviente seguidor de cosas que hacen Los de Abajo y recuerdo que me enojaba que de repente echaban la de “morena” y la banda los abucheaba, pero no fuera la versión que hace Mano Negra por que todo el mundo aullaba y rumbeaba y pues dices: Chale, si es la misma canción y esos gueyes nadamas por que son Franceses pues chale no se vale y eso que en ese momento había un movimiento de roqueros alternativos.

Otro ejemplo es en el concierto de Toasters en donde nadie (de los músicos) venía al estilo two tone. Al contrario venían bien bermudas y bien chidos, mezclilla, playeras etc. Lejos de conservar y provocar un skanking entraron medio funk y después se fueron hacia algo más pesado. ¿Por qué los chavos piensan que todo tiene una esencia? Total, ese día nos sacaron a mentadas de madre, esta bien, lo más chido es que me toco sentir el Dance Hall Crasher´s, románticamente dije: nos hicieron movimiento de dance hall, llegaron muy rompe bailes calmando el slam y calmando el baile. Sentí como si estuviera en el lugar de Madness en donde la banda radical te da en la madre bajándote del escenario. Ojala y esto algún día dejara de pasar y empezáramos a respetar.

Imaginate que mentalidad tan estupida de un chavo de 20 años que le pega a uno de 12. Tu estupido ponte al pedo con un tira afuera de 38 años y con pistola. Creo que estamos mal. La ultima vez que hubo pleito en una tocada estaba el Abulón de Las Victimas del Dr. Cerebro y dijo una frase muy bonita: ¡Banda, no se desconozcan, son ustedes mismos, el que vez enfrente eres tu, es un espejo!

Saúl: Otra de las cosas es que los chavos rudies y skhins dicen que la violencia existe entre los chavos autodenominados como skatos por que hacen slam y violentan. Ellos según no golpean a nadie por que nadamas skankean, o sea que para ellos la violencia viene de los skatos. Siento que esto es como en todas partes, como va a ver banda violenta, pues va a ver banda relax y creo que es a estos últimos a quien debe exaltarse por que son los que perduran y existen más en las tocadas.
Tu vas a una tocada y si se pelean son dos de tres mil chavos. Es lo que hay que observar, que este tipo de música es para que toda la banda saque todo y estalle de alegría, en baile y si lo quieren hacer en un slam pues respetable.

Hector: Obviamente ya no es toda la banda la que flamea. Antes recuerdo que eran como olas de gente que iban de adelante para atrás, ahora desde el escenario solo se ve el slam adelante. Es importante que para que esto se conserve perdure la tolerancia. Nosotros y yo como vocal tengo poco tiempo, fracciones de minutos para dar mi mensaje al publico y creo que debe de haber una cultura de convivencia, de que exista convicción de genero, por ejemplo yo soy rude boy y me late el ska clásico entonces para que ir a ver a La Tremenda Korte si no toca ska clásico.

Vlady: Yo creo que todos estamos en el mismo barco, no importa quien toque o quien nos escuche se va a echar cotorreo, a bailar y a sudar, se trata de disfrutar y unirnos en convivencia, en hermandad.

Cheko: Ha de ser chido ir a un lugar del mundo y observar diversas culturas unidas: Árabes, Japoneses, Hindúes etc. En Nueva York que es una ciudad bastante cosmopolita ha de ser feo que de repente te digan: Hey, estos no pueden estar aquí por que son hindúes, entonces imaginate que aquí en tu país pase eso, que te digan: esos no pueden estar aquí por que no les gusta el ska tradicional.

Vlady: en un lugar así creo que se han de acostumbrar aunque existan diefernecias grandes de idioma, cultura y tradición pero aquí nosotros no lo hacemos.

Cheko: Aquí en un mismo país no se vale que la gente se empiece a discriminar por situaciones tan frágiles o tan minúsculas. Hay otras cosas más grandes e importantes como para estarse preocupando por cosas y conflictos pequeños.
Finalmente la música es música y creo que algún día dejo de importarme que si es ska, cumbia etc. Creo que debemos de escuchar todo tipo de música por que es una gama amplia y hay que aprender de esta.

Por: Don Fer

El Dr. Simi


A este señor lo encotramos rumbo a la Hija de los Apaches; muy apropiado de su personificación nos comento que aspiraba a ser el presidente de México. En estos lares todo puede pasar argumentaba el mono moviendose cadenciosamente...

A su lado mi compañero de parranda de ese día: Kometín, bajista y vocalista del grupo Parranda Magna. El encuentro se dio sobre Av. Cuahutémoc. Momentos antes habiamos hechado un par de buenas cervezas en la Apestosa (Lugar de sueños y creaciones)

La personificación real de la política en México: Todo es ridiculizado. El presidente por sus declaraciones y por uno que otro monero; los diputados y senadores por sus actitudes y falta de sapiencia; los candidatos presidenciales por sus diseñadores de imagen y el constante ataque que entre ellos se da.

Que un señor use una botarga caricaturesca como imagen principal de su campaña presidencial, es algo normal. Un poco surrealista, diran algunos, pero demasiado apegado a la realidad constante y andante de este país....

No vale reirse, solo mirar, posar y seguir bebiendo.

Una mala noche

Fotografía de *Don Fer* Ciudad Universitaria, Noviembre 2005

Esteban apenas alcanzaba a levantar el rostro, se hallaba tirado sobre una losa de concreto que cubría vestigios de los antepasados más remotos. Una bandera de colores blanco, rojo y verde era lo único que podía divisar. Le causaba gran asombro la magnitud y el brillo contrastante de aquello que muchos llamaban lábaro patrio pero que el admiraba como si fuera algo sagrado y sublime. Una salvación divina y coloreada pensó.

¡Levántate cabrón¡ Se escucho decir una voz que a sus oídos parecía tremendamente molesta por lo que al momento pensó no hacer caso pero en ese instante el piso le pareció más duro, frío y rasposo. Sus ojos divisaron unas botas que lo golpeaban suavemente a la altura del estomago, después unos pantalones azul marino, una macana, una placa que decía policía auxiliar y una cara que al principio le espanto, pero en la cual inmediatamente reconoció a su gente: morena, de aspecto dura, nariz ancha, y ojos negros profundos.

Le costaba trabajo incorporarse, no recordaba cuanto tiempo llevaba ahí en esa posición, ni siquiera cómo había llegado. Tras una inspección ocular a lo que era su traje Esteban se percató con satisfacción que aún conservaba su cartera y dentro de ella algunos billetes, el sol le pareció hermoso, pues era cálido y reconfortable, la poca gente que circulaba a esa hora ni lo miraba. Es lo bueno de el anonimato que la ciudad te ofrece pensaba mientras sacaba de la bolsa derecha de su saco una cajetilla de cigarros. Aún tumbado encendió y ofreció otro a el policía que lo acepto preguntándole si se encontraba bien.

En su memoria se deslizaban aquellas imágenes las cuales ahora parecían lejanas y como salidas de un sueño remoto e inteligible: la lucha libre, la cantina, después la pulquería, el niño y el adulto con la navaja, los golpes, la vagabunda, todo era ahora un espejismo. La única muestra de que todo había sido perceptible y material era su memoria, su dolores de estómago y cabeza y sus compañeros de viaje de los cuales hasta ese momento se había acordado, con un poco de preocupación por no saber donde se encontraban. Todo era conjunto, diversión, unión, de repente el deslizamiento individual: las garras de la inmediatez los habían hecho presa y ahora él se encontraba en el majestuoso zócalo de la ciudad, pero Diana y Rubén dónde estarían.

El complejo citadino se alzaba imponente ante él. Una catedral, edificios de la época colonial que servían ahora como oficinas burocráticas, gente deambulando que parecía enmarañarse en las entradas del metro. Su cabeza daba vueltas y por momentos parecía querer desvanecerse, el policía aún seguía a su lado, fumando y observándolo. Ya incorporado al primer paso Esteban recordó todo el dolor de lo acontecido, sus costillas empezaron a crujir y una dolencia de pies a cabeza le sobrevino expresándose en su rostro con un rictus inefable de dolor. A pesar de los calambres que recorrían su cuerpo emprendió camino rumbo a la calle lateral a la catedral metropolitana dejando atrás a el policía al cual amablemente agradeció su compañía momentánea.

El propósito de ese andar era el de regresar al lugar de los hechos para tratar de encontrar y hallar algo que ni el sabía muy bien que era, tal ves sus amigos los cuales acaparaban gran parte de su pensar, tal ves el remembrar acciones que lo llevarían a una conclusión que se convertía conforme sus pasos en obsesión.

La vieja calle de Donceles, recuerdos fotográficos venían a el, cuantas veces había estado revelando rollos, ampliando imágenes, bebiendo en el UTA o en la Maldita Vecindad, siempre acompañado. Ahora que se encontraba solo Esteban añoraba con ansias locas el peregrinaje de la tarde anterior que había empezado justamente en esta calle. Miró hacia la esquina de Brasil y recordó como horas antes en un día distinto se había encontrado con sus amigos. De ahí a la maldita a beber litros de cerveza sentados en viejas escaleras de mármol frío, clandestinamente, junto a muchos otros personajes citadinos. Después la lucha libre en la arena coliseo a donde ya se dirigía caminando por una calle conocida por los vecinos como el “callejón de los milagros” y que sacaba directamente a un costado de la arena majestuosa.

Parecía estando ahí, escuchar aún los alaridos de la gente ovacionando al Dr. Wagner, al Mistico, al Atlantis. Ahora por fuera está se encontraba desierta, con los vestigios de los carteles de lo que habían sido noches anteriores, su noche. El aspecto de la arena sin embargo no era triste sino majestuoso y luminoso, el recuerdo y la historia hacían que ese monumento de paredes grises luciera y brillara. Ahí estuvo él y mucha gente, cada una con historias distintas y únicas. Ahora Esteban estaba tratando de reconstruir la suya propia.

Caminó rumbo a Garibaldí divisando la taqueria donde justo antes de perder la memoria había comido unos de tripa, sudadero y longaniza por módicos cinco pesos. El señor gordo y con una venda que cubría su pierna llena de venas varicosas estaba limpiando las mesas, listo para otra jornada de trabajo y vendimia. Esteban se acercó temeroso y preguntó si se acordaba de el. Él taquero lo miro un momento como desconfiando pero después asintió con la cabeza: venias con dos amigos, que ha sido de ellos preguntó. Es lo que quisiera averiguar respondió Esteban ya sentado en una de las mesas, no recuerdo donde nos perdimos, solo se que fue en Garibaldí en la noche o tal ves aquí, no lo se. El ser de las vendas lo observaba tristemente ¡Hay joven, aquí en la lagunilla todo ocurre, mejor hable por teléfono e investigue!

Hasta ese momento Esteban se acordó de lo material de la vida, de que había teléfonos, inclusive de monedas. Parecía como si estuviera en un sueño, veía las cabinas telefónicas pero sabia que en vano llamaría pues algo le decía que debía reconstruir lo acontecido antes de terminar y volver a la realidad. Después de beberse una cerveza y comer un tacó siguió su camino rumbo a la plaza de los mariachis que a esa hora estaba casi desierta.

Fue como un golpe, ahí estaba la banca, sobre ella un niño durmiendo aun con un papel en la mano, que la noche anterior debió estar impregnado de activo. Ahora empezaba a recordar. El suelo, los olores, y el entorno en general le despertaron un sentido vivo que lo llevó por los recovecos de la memoria. La banca en la que el se había besado con aquella vagabunda, más ya no había ni vagabunda ni el señor que lo había golpeado después, ni la navaja ni las cuerdas.

Esteban añoró el momento de aquel calido beso, todo había sido maravilloso, desde el momento en que aquel ser que tenia apariencia estropeada, vestida con majestuosos harapos que la hacían ver como un personaje propio de la revolución mexicana, original, jodida en garras, se acerco a pedir bebida hasta lo acontecido después, recordó su cara que denotaba una tristeza casi subversiva, discreta pero retadora. Cruzaron palabras, bebieron de la misma botella y de repente él tenia los labios partidos, duros, curtidos y como cosidos por el sol en su boca, el aliento era amargo, la lengua parecía buscar dentro de la garganta algo que no había encontrado en las cuevas de la calle. Esteban extasiado recordaba como segundos después otro ser, maligno, había llegado a jalar de los cabellos a esa lengua, esa boca, ese rostro, esa mujer.

De pronto la cara pareció volver a dolerle con los golpes que le habían propinado tan solo unas horas antes. Observaba al niño que ni con su presencia despertaba, miró al suelo y pudo observar unas manchas de sangre. Eran demasiadas para ser su sangre, a él le habían tocado tan solo unos golpes de aquel viejo celoso que parecía una bestia rumiante en una plaza de toros, a la vagabunda un jalón de pelos ¿Pero sus amigos? En ese instante Esteban se agacho giro su rostro y miró, justo atrás de él, una figura hecha con gis blanco que simulaba un cuerpo tendido… Era la silueta de Rubén, pintada ahí.
Tumbado en el suelo con lagrimas en los ojos Esteban comenzó a recordar todo, él había tenido la culpa, por qué besar a esa puta, por qué querer lucirse como siempre, con sus arranques de locura superficial. Rubén en el afán de defenderlo había intervenido en la pelea, como eran dos contra uno otro ser aún más maligno que el primero salió de las sombras de una pulquería con navaja en mano para propinarle no menos de diez piquetes a Rubén. Gritos, Diana buscando ayuda, secuestrada por el mismo ser, llevada a rastras hacia una calle oscura, y Esteban corriendo, corriendo como siempre.

Por qué el mundo se tenia que encajar con él, solo quería beber, si es cierto que esto ya era un vicio irremediable pues lo ejercía casi a diario, también era verdad que solo quería divertirse y mandar a la chingada al mundo. Pero ahora todo había cambiado, Rubén estaba muerto, él asustado por no recordar como es que no carajos pidió ayuda y cómo fue que llegó al zócalo con un poco de dinero en la bolsa. Diana no se encontraba por ningún lado, qué seria de sus padres, de la familia de Rubén cuando supieran lo acontecido, maldita ciudad, maldita gente, maldito Rubén, por que se había inmiscuido en sus problemas. Pensándolo bien se había ganado el castigo divino en manos de aquel hombre

Deambulando nuevamente pero ya sin destino fijo y riendo cada que recordaba la escena de la pelea, Esteban abordó al metro de la Ciudad de México en la estación Zócalo, se perdió en los andenes para siempre… Al día siguiente la noticia retumbó en los diarios amarillistas de circulación nacional: ¡ Ciudad trágica, tres jóvenes muertos el fin de semana: acuchillado en Garibaldi. Maniatada, violada y estrangulada en un callejón y suicida de dieciséis años en el metro! La ciudad seguía su andar, los puestos vendían, las mujeres y hombres caminaban, los gorriones cantaban, el planeta giraba alrededor del sol, pareciera nada hubiera pasado.

Por *Don Fer*

La Apestosa, o normal y moralmente conocida como Salón Orizaba.

Fotografía: Rambo, personaje de la Apestosa. Tomada por José Luis Cuevas.

Al entrar a este recinto lo primero que percibirás sera su penetrante olor a orines y una que otra aroma propia de los ambientes en donde el alcohol corre libremente. De ahí su mote casi institucional: La apestosa.

Conocimos este pintoresco lugar después de que varios escritores y fotógrafos amigos míos, me platicaran algunas anécdotas propias de la vida en una cantina, despertando sobremanera mi curiosidad. Poco después Carlos Martínez Renteria en su sección del periódico La Jornada llamada "Salón Palacio" publicaría un gran artículo que terminaría por desechar las ultimas dudas que tenía y me haría aventurarme en lo que después calificaría como el mundo mágico terrenal urbano gore y contracultural de La Apestosa.

Sabía por las anécdotas de mis amigos que en este lugar todo valía y todo entraba, no era la clásica cantina en donde solo se daban cita intelectuales o donde solo acudían obreros cansados de la vida laboral o jóvenes presas del miedo que la ciudad provoca en busca de un ligue. En este terreno todo se fundía, todo germinaba y por tanto todos tenían acceso a el.

La primera ves que visité el Salón Orizaba constate lo anterior. Iba acompañado de dos amigas y un amigo, los cuatro éramos en ese entonces estudiantes de la carrera de Comunicación y periodismo en la UNAM muy aventurados, y nos gustaba experimentar ciertas cosas fuera de lo común. Así que sin temor ahí nos encontrábamos, ante aquella puerta de ese lugar del cual tantas cosas habíamos escuchado hablar y de las cuales seriamos, ahora, parte.

Al entrar, como lo mencione, el olor es agudo y puedes en un momento arrepentirte y dar vuelta para huir. Nosotros preferimos acostumbrarnos poco a poco, aunque pasarían horas y horas de cerveza sin que nuestro objetivo fuera logrado. En esa ocasión, nuestra "primera vez" o nuestro "desquinte" las cosas transcurrieron demasiado anormales. Fue muy grato encontrar el lugar lleno hasta el tope.

Subimos a la primera planta, y unos borrachos muy amables nos ofrecieron lugar: se ven jóvenes, estudiantes y buenas gentes, fue el pretexto que utilizaron para convencernos de aceptar su cordial invitación. Aquí todo era discusión intelectual, por lo regular en este nivel suben estudiantes, profesores, fotógrafos, periodistas, escritores, pintores, etc. Pude percibir a mi alrededor un ambiente muy distinto al de abajo, y tras cinco o seis caguamas decidí indagar en lo subterráneo, en el otro nivel.

De esa experiencia hice un gran amigo, el teporocho del lugar, quien tras invitarme un trago de su aguardiente y ver que no me abría a chupar como el decía, me tomó confianza y entablo una plática conmovedora y surrealista como la mayoría de historias que los teporochos tienden a contar. Lagrimas en los ojos, prostitutas rodeándome, un luchador intentando aplicarme una palanca al brazo, besos tiernos y sádicos, cucarachas y arañas en mi ropa, olor ardiente, cerveza, delirio y sueño es lo que viví en esa "otra planta".

Hay un ambiente conjunto, una dualidad enorme y una convivencia asombrosa, anécdotas miles, historias interminables. Esto es el gran merito de la apestosa: un lugar de convivencia en todo el esplendor de la palabra, sin prejuicios ni tapujos, en donde igual puedes encontrar un obrero, una prostituta, un fotógrafo, un estudiante, un ratero, un teporocho, un taxista. La ciudad confluye libremente en un lugar tan pequeño en donde los sueños no dejan de mostrarse.

Anécdotas Importantes de la apestosa: Hace cuatro años, en el marco del primer festival Off del Centro Histórico se efectuó un experimento cultural en el Salón Orizaba, que consistió en ofrecer un concierto de música clásica con un cuarteto de la Sinfónica Nacional (entre ellos el violinista Jaime Macías quien murió hace dos años) con rigurosos traje de etiqueta. Aquella ocasión, en palabras de Carlos Martínez Rentería, el choque fue alucinante: primero el griterío no permitía escuchar "La primavera" de Vivaldi, poco a poco una robusta muchacha, que práctica la lucha libre por las mañanas y por las noches ejerce el oficio más antiguo, comenzó a desnudarse como su única posibilidad de agradecer la música; después todos los borrachos se fueron quedando en silencio y uno a uno mandaban caguamas al cuarteto.

Hace poco "La apestosa" fue el tema ganador del Premio Internacional de Fotoperiodismo celebrado en la ciudad de Gijón, España. Las fotos fueron tomadas por un gran colega: José Luis Cuevas. Al ir a la apestosa, según palabras de Renteria, a avisarles a sus propietarios sobre dicho galardón sin mayor entusiasmo dijeron: "A ver cuando se aparece por aquí el fotógrafo ese con una foto de recuerdo".

Personajes importantes que han pisado la apestosa: William Burroughs (escritor), Jack Kerocuac (escritor), José Agustín (escritor) Manuel Blanco, Gerardo de la Torre, Gonzalo Martre, Marisa Lara y Arturo Guerrero (quienes realizaron performance alternativo en dicho lugar), Jesús Luis Benítez (escritor), Parmenides García Saldaña (escritor), El rambo (soñador extrovertido)...

Dirección: Calle Dolores, casi esquina con Victoria, Centro Histórico, atrás del metro San Juan Deletran...

Sobre la Peña del Son.

*Don Fer* & *José Agustín


Comenzaré a utilizar esta herramienta unidimensional, tecnológica y de gran alcance para hacer referencia a uno de mis lugares preferidos de reunión y acción: "La Peña del Son".

Úbicada en el centro de la mítica Ciudad Nezahualcoyotl este recoveco etílico y sonero ofrece un viaje lleno de virajes artísticos, culturales, literarios y rebeldes.

Se desenvuelve en primera instancia como cafeteria y tienda del Frente Zapatista de Liberación Nacional. En sus adentros puedes adquirir desde un buen café hasta el último ejemplar -sin dejar de lado los atrasados - de la revista Rebeldía .

Mi primera experiencia con la peña fue por demás imaginaria pues mi familia habia asistido a un evento musical amenizado por un grupo, al cual habia tenido la oportunidad de escuchar en algunos festivales de corte multicultural, llamado Son del Maíz. De inmediato, y apabullado por las narraciones hondas e ilustrativas, a mi alrededor la curiosidad fue creciendo pues además habian llegado a casa dos ejemplares de revistas bajo el brazo: una, la ya citada Rebeldía y otra de nombre AlterArte la cual despues de hojear captó mi interes.

No había tenido noticias de un lugar multifacético cercano a mi hogar, por lo que mi curiosidad creció sobremanera.

Cierto atardecer se dio una polémica en la familia sobre que grupo musical habría que contratar para una fiesta cercana de quince años. Cabe mencionar que nuestros gustos musicales siempre han sido especiales -categoria acuñada por más de un conocido - aunque nunca hemos menospreciado a ningun interprete o grupo musical, sin embargo en esta ocasión la fiesta ameritaba algo distinto.

Por azares del destino a mi madre le llegó una recomendación de cierto amigo el cuál hablaba muy bien de un grupo sonero, llamado Son del Maíz. Bajo el pretexto de que no elevarian sus costos de actuación y de que presentarian buen repertorio, cosa que ya sabiamos pues eran harto conocidos por nuestros expertos oidos, hicimos la llamada la cual bastó para que en la gran pachanga el Son y la música Latinoamericana de estos maeses se hiciera presente. Ahí tuve la oportunidad de conocer a los integrantes, cuya sencillez me agrado más aun que su propia música.

Pasaron meses y aún no me atrevía a dar el gran salto para entrar a aquella peña la cual me imaginaba constantemente con luces color neón, humo de cigarrillo flotando en el ambiente y uno que otro bohemio discutiendo atravez del cristal de su vaso lleno de ron. Por una y otra razón la visita se fué postergando.

Un día leyendo aquel ya viejo ejemplar de AlterArte decidí mandar una colaboración escrita y otra visual a un correo electrónico algo escondido en el cual daban cabida a todo tipo de comentarios y colaboraciones. El artículo hablaba sobre el Colectivo Autogestión Creativa, recien formado del cual hasta la fecha soy coordinador.

Fue grata mi sorpresa cuando recibí un mail del editor diciendome que les había agradado el texto y que lo publicarían integro. De ahí nacio una especie de relación cibernauta, pues ambos nos mandabamos correspondencia de todo tipo desde invitaciones, saludos, colaboraciones etc. Fue en uno de esos correos donde recibí la invitación para asistir a la presentación del ultimo libro de José Agustín y de paso a recoger algunos numeros de la revista en la cual habia aparecido mi colaboración.

Pues bien, la oportunidad se había dado. El día del evento me presente en el umbral que divide la calle de la magía, el calor y el son.

Es interesante el juego de ambientes que se dan lugar en este sitio. En un principio la gente que estaba sentada se dedicaba a platicar, beber, fumar, algun solitario a soñar. Yo por mi lado revisaba cada rincon de aquel nuevo territorio. Llamaron mi atención las pinturas hechas por niños chiapanecos y algunas fotografías que descansaban en los muros. En ese momento percibí un ambiente frio pero cordial y bastante intelectual. La densidad se presentaria despues.

Pasé un rato bebiendo cervezas y oliendo, percibiendo y hasta degustando el ambiente: me agradaba. Frente a mí tenia un pequeño escenario con algunas sillas, detras de ellas se asomaban algunos instrumentos, bocinas, microfonos. Atras se encontraba una barra bastante calida, con una pequeña pero buena formula de bebidas: ron y creveza que para mí bastaron esa noche. A un costado se encontraba la tienda de articulos: playeras, pulseras, revistas, algún libro y estampas. Bastante acogedor, la gente empezaba a llegar.

Cuando Agustín subió al estrado todos dispusieron sus sentidos a escuchar y comprender. Fue una charla más que otra cosa. El escritor bastante suelto explicó el por qué la creación de un último libro antológico de la literatura contemporanea mexicana. En fin un placer escuchar al viejo Agustín, darle mi raido libro de la Contracultura en México para que lo firmara y hechar una copa a su lado, estando sin estar pues el se hallaba concentrado en las preguntas que sobre su obra le hacian.

El ambiente ya estaba denso, todos saludaban al maese, guru de algunos. La discusión sobre literatura, cotidianidad, contracultura, alcohol y antologías estaba en su climax; había música leve, humo de cigarrillo, mucha cerveza y yo por fin había encontrado al editor de AlterArte quien con una gran amabilidad me dió algunos numeros de la revista y de paso se hecho una platicadita, ahora si, en persona.

Ya para esas horas de la noche el ambiente se tornaba caluroso, daban ganas de moverte. Había llegado más gente, parroquianos. Algunos habían huido casi atras de José Agustín. Los que nos quedamos esperabamos ansiosos la culminación de la noche que estaría a cargo del grupo de casa: Son del Maíz. A Cesar, tecladista de la banda lo conocia ya por algunas fiestas compartidas así que durante su actuación fue grato escuchar esas buenas rolas dedicadas a la gente de Tlalpizahuac, a los Universitarios y a los Ceceacheros.

Baile, excelente música, densidad, alegría, sueños, mucha creación, multiculturalidad y buenos tragos es lo que encontre esa noche en este pequeño lugar.

Aún asistó cobijado bajo la estela de la noche a liberarme un poco de la cotidianidad, del estupor citadino, de la linealidad. Es alterar un poco mi realidad, es hacer arte, cambiar el mundo aunque sea por un tiempo, y todo esto en un lugar tan pequeño en donde, como dijera Marcos, varios mundos caben.

Dirección: Amanecer Ranchero esquina Gallo Colorado, Colonia Benito Juárez. (Atras del palacio municipal de Neza)